5 de septiembre de 2010

Emisiones



Alguna vez me he confundido al tirar algún residuo a la basura. Sin querer, ha ido una chapa de botella junto con los restos de fruta o viceversa. Menos mal que me he dado cuenta y he podido deshacer la fechoría, no sin reprenderme seriamente a mí misma por el despiste: “Guapa, es que vas como un zombi, no te fijas. ¿Para qué tienes tanto cubo con bolsas de diferentes colores, a ver? Si sigues así, por tu culpa van a morir más peces, ya no habrá primavera, estás contribuyendo al deshielo polar, desaparecerá Tarifa ...” Y hago propósito de enmienda para estar más atenta porque, a decir verdad, me lo tomo en serio y sé que los objetivos de Kyoto dependen de la actitud responsable de los ciudadanos de a pie y subrayo lo de “a pie”, pues no comprendo cómo no se toman medidas más eficaces contra las emisiones de CO2, verdaderas causantes del efecto invernadero y cambio climático. ¿Qué pasa con esos vehículos que atestan carreteras y calles? A lo mejor purifican el aire y aún no me he enterado.

4 comentarios:

Mar del Rey Gómez-Morata dijo...

¡Cuánta razón tienes! Anda que no hay calles en Madrid que parecen autopistas, con los pasos de cebra alejados a tanta distancia que mucha gente se juega la vida con tal de no tener que hacerse una marcha para llegar a la tienda de enfrente.

Helen Ford dijo...

Estoy muy de acuerdo con vosotras dos.
Por dios, reciclemos todo lo que podamos, que Tarifa no puede desaparecer...Ni Bolonia. Mi infancia desaparecida, ¡me muero!

Amparo Quintana dijo...

¡No me digas que estás ligada a Cádiz! ¡Qué alegría!

Helen Ford dijo...

¡¡¡Claro, niña, soy gaditana!!!