25 de febrero de 2011

Mensajes cifrados



No es necesario pronunciar palabra para decir muchas cosas. Hay personas que van levantando muros con su postura o su actitud. Cerrar la puerta que siempre permaneció entornada, declinar invitaciones, hablar con hueca sonrisa... En definitiva, van retirando la mano que un día tendieron y quizá también, sin pretenderlo, se van quitando la máscara.
Mi principal problema es que, a veces, no termino de enterarme bien de qué narices pasa y, desde mi desinformación, provoco sin querer más y más testimonios mudos de diques distanciadores. El resultado suele ser que, cuando me caigo del guindo, me siento ridícula y tonta, muy tonta.
Por eso pido que, por favor, conmigo utilicen las palabras. Muchas gracias.

4 comentarios:

Helen Ford dijo...

Vaya, Amparo.
¿Qué te ha pasado, chiquilla?

Muchos besos.

Amparo Quintana dijo...

Nada importante, Helen, aunque las cosas afecten y duelan al principio. Además, intento tomármelo todo por el lado positivo. Gracias por preocuparte. Un beso.

Mar del Rey Gómez-Morata dijo...

Ese tipo de gente no suele ser fácil de comprender.
Supongo que es mejor tener esperanzas, que levantar muros. Aunque finalmente ser consciente de lo que hay suele ayudarnos a cuidarnos algo mejor.

Amparo Quintana dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Mar. ¡Cuánta razón tienes!