8 de marzo de 2012

Películas




A veces la vida nos sorprende y deja que vivamos en primera persona cosas que, hasta ese momento, solo habíamos visto en pantalla. Y lo malo es que, en el mundo real, lejos de tratarse de producciones cuidadas e impecables, nos toca protagonizar, a nuestro pesar,  pelis de serie B, cuando no Z. Menos mal que, pasado el tiempo, nadie recuerda esas piezas tan malas. Pero, mientras dura la experiencia, pasamos del estupor  al enfado y de este a la tristeza.
Si en ciertas películas el asesino siempre es el mayordomo, quien manda un anónimo (o cuatro) siempre anda cerca.

5 comentarios:

Helen Ford dijo...

Como coja al anónimo que manda anónimos, verás...

Amparo Quintana dijo...

Dejará de ser anónimo y quedará en evidencia.

Helen Ford dijo...

Quedará algo más que en evidencia, je je.

Anónimo dijo...

Qué bonito blog! Enhorabuena!

Amparo Quintana dijo...

Muchas gracias, anónimo lector (o anónima lectora; quién sabe). Un abrazo.