21 de junio de 2012

De soles y paradojas




El solsticio de verano supone que los días comienzan a menguar y, por el contrario, el de invierno agranda la brecha por donde se cuela la luz. Nada es obvio y yo me alegro.

2 comentarios:

Violette dijo...

Mientras tanto, disfrutemos del verano (¿también del invierno?)

Amparo Quintana dijo...

Todo tiene su encanto, aunque yo soy más solar.