10 de junio de 2010

Identidad de identidades


Es importante tener conciencia de lo que somos, porque así podremos saber más acerca de nuestras limitaciones y actuar en consecuencia. Nosce te ipsum (conócete a ti mismo) pone en el frontispicio del templo de Delfos, lo que viene a decirnos que debemos pasarnos la vida procurando ser auténticos y honestos con uno mismo, sin caer en espejismos y apartándose de las empresas inalcanzables. ¿En eso consiste la felicidad? A lo mejor sí. Se me antoja, además, una tarea continua, porque creo que las circunstancias y los momentos nos van moldeando. En fin, que tenemos ocupación para mucho tiempo... Desde este punto de vista, la identidad sería ese conglomerado de trazos propios que nos caracterizan y llegan a diferenciarnos de otras personas, aunque sean muy parecidos a los de ellas. Me pregunto si, desde este punto de vista dinámico y evolutivo, podemos desarrollar varias identidades, como quien pertenece a distintos clubes, o por el contrario albergamos dentro la esencia de lo que somos.

¿Cuál sería mi esencia? Una vez me asomé al espejo que porta en su mano el mono de Heidelberg y vi algo gracioso. ¿Será el humor?